...Subió a la construcción como si fuese máquina, alzó en el balcón cuatro paredes sólidas, ladrillo con ladrillo en un diseño mágico, sus ojos embotados de cemento y lágrima. Sentóse a descansar como si fuese Sábado, comió su pobre arroz como si fuese un príncipe bebió y sollozó como si fuese un náufrago, danzó y se rió como si oyese música y tropezó en el cielo con su paso alcohólico. Y flotó por el aire cual si fuese un pájaro,y terminó en el suelo como un bulto fláccido,y agonizó en el medio del paseo público. Murió a contramano entorpeciendo el tránsito.